martes, junio 17, 2014

Veranotoñinviernoprimaverano



pero

dónde he estado
en el último año

quién he sido

qué cosas
me han pasado

qué hacías
mientras buscaba ahí fuera
la manera equivocada
de escapar

empeñada en alcanzar
un lugar
que ya nunca más existirá

siguiendo por inercia
la misma carretera

esa que antes
siempre iba derecha
a mañanas mejores
y yo no tenía más que sentarme
y escribir: "soy el copiloto"

pero

cómo me has dejado dormir tanto

¡un año!

lo siento

gracias

pero

ya va siendo hora
de apretar el freno
bajar de este coche
cogerte fuerte de la mano
cambiar de sentido

pronto aprenderás a caminar
y para eso necesitas un camino

ya va siendo hora
de que seas tú
quien se deje llevar
quien pregunte:
"¿cuánto falta?"
de marcharnos juntos
de momento a pie
dando un paseo

no hay prisa
tenemos tiempo

toda la vida
para descubrir
dónde queremos ir

y llegaremos

domingo, mayo 18, 2014

Aguacates




Me recuerdan tanto a ti los aguacates.

El buen tiempo los ha traído a la nevera
de la casa en la que convivimos ahora
mi madre
nuestro hijo
tu karma
y yo.

La misma casa de la que dije que me iría
en el mes de enero
pero en la que ayer se cumplieron
seis meses,
    con sus días
    y sus noches,
de destierro.

Podías predecir
de un solo vistazo
si estaba verde
o maduro.

Lo partías en dos mitades
exactamente iguales
y con la precisión
de un cirujano
depositabas
una cantidad idéntica
de medias lunas concéntricas
a cada ladito del plato.

Ni un trozo más fino o más grueso que el otro.

Reservando siempre el hueso
para que no se pusiera negro.

Al final me lo he comido
suspirando,
peor pelado
y cortado irregular.

Me ha sobrado una mitad
y ahí sigue atragantado.

Si regurgito lo bueno,
imagínate lo malo.

Como mis defectos y mis puntos flacos,
   el deterioro,
   lo agrio,
que tu ausencia saca ahora a relucir.

Todo lo que tú contrarrestabas
   sin esfuerzo
   tan natural
con tu amor puro y desinteresado.

De todo eso me quiero deshacer
porque no quiero
   –o no me creo–
que nadie más 
lo ame otra vez.


lunes, abril 28, 2014

Tanto



Tantas cosas
en las que pensar
y sólo una cabeza.

Tantas lágrimas
para dos ojos
tantas veces
incapaces
de llorar.

Tanto cuerpo,
con tanta vena
tanta arteria
y tanto capilar,
para que 
no llegue
la sangre
al corazón.

Tantos
sentimientos
acumulados
esperando
en el esófago
a que reviente
de una vez
el estómago.

Tantas palabras
tan complicadas,
tan largas,
tan afiladas
tan sinceras,
que jamás
podrán salir
por esta boca
tan pequeña.

martes, abril 15, 2014

Ya



Lo he hecho,
lo he intentado,
te lo juro,
lucho,
sonrío,
me lo trago,
salgo al barro,
me mancho,
escribo,
trabajo,
bebo vino,
hablo.

Incluso
he bailado.

Pero empiezo a no poder.

Ya hace mucho de noviembre.

Vuelve,
por favor,
vuelve.

Ven
que se hace tarde,
estoy cansada
y quiero irme
a casa.

Cojamos al niño,
vámonos rápido
sin hacer la maleta.

A la francesa.

Sólo
sácame
de aquí.

¿Qué más
tengo que hacer
a cambio?

Lo que sea,
pero vuelve
y abrázame
muy fuerte,
y llévame
de vuelta
al único lugar
en el que
quiero estar:
contigo.

martes, abril 01, 2014

+ y –



Me gustabas sano
Me gustabas enfermo

Soltero
Casado
Guapo
Ojeroso
Cachas
Flaco

Feliz
Resignado
Soñoliento
Insomne
Despierto
Medicado

Vestido
Desnudo
Hambriento
Vomitando

Relajado
Nervioso
Energético
Agotado

De traje
En pijama
Afeitado
Con barba

Con lentillas
Con gafas
En la playa
En la cama

Los fines de semana
Los días de cada día
Por las mañanas en casa
Solo en un box de noche
Haciendo miles de planes
Desmenuzado el momento
Con el futuro por estrenar
Sin más prórrogas ni tiempo 

Nunca te vi triste
ni poco sonriente
pero me hubieras gustado
igualmente

siempre

de cualquier manera

Me gustabas mucho vivo
Me sigues gustando muerto

viernes, marzo 28, 2014

Números



En diez días
la carne cicatriza.

En catorce palabras cuento
que nos tocó cruzar al infierno
por un túnel maldito.

Necesitaría cien almas para sentir
que puedo ser tan feliz
como lo fui contigo.



sábado, marzo 22, 2014

a la hora del miedo



Te mareaste en la gammagrafía
y te subieron desde el sótano en camilla
a la tercera planta del hospital.

Urgía hacerte una transfusión.

Pero ya era viernes y se iban de finde
los doctores y enfermeras de Oncología,
por lo que nos mandaron a urgencias
un poco de malas maneras.

Otra vez a la cola de horas
-incómoda y deprimente-
que llevábamos haciendo
durante semanas.

Lloré desesperada de vuelta al ascensor
y tú repetías con un hilo de voz:
“No pasa nada, tranquila”.

Al cabo de un rato, 
en la sala de espera,
volvimos a sonreír.

Encajando la penúltima patada
en el vientre.

Faltaba sólo un golpe para que te fueras.

Y a la hora del miedo
me sigues cuidando
desde el otro lado.




martes, marzo 11, 2014

amort. m.



L'home que em donava vida
ja no hi és.

I jo només sento
amort.



viernes, marzo 07, 2014

arte



No puedo.
Sí puedes.
Que no.
Que sí.

Y al final siempre ganabas.

Pero ahora no te tengo
para decírmelo,
repetírmelo
y empujarme a luchar
contra el pánico escénico
que me provoca
la vida.

Estaba dispuesta
a quedarme sentada,
cruzarme de brazos,
tirar la toalla.

Si fracasé
en la guerra,
¿por qué
enzarzarme
en una batalla
que empieza
y acaba
en el bando
de los perdedores?

No sabía que,
cuando aparece The End
en la pantalla,
de pronto,
unas manos amigas
acuden a tu rescate

y la amistad
cambia el no por el sí
                   –igual que tú
                   lo hacías por mí–
para que puedas,
para que ganes,
transformando
la cadena perpetua
del dolor
en una obra
eterna
de arte.


miércoles, febrero 26, 2014

vivir o no hacerlo



escribir
o quitarme la ropa
da igual

o contar cosas sobre ti
(cosas grandes,
cosas pequeñas)
que nadie va a entender

lo veo en los ojos
de los figurantes
de esta realidad
(a la que no puedo
acostumbrarme)

o pretender multiplicar
el factorial de cien

atrapar el resultado
de ese cálculo imposible
(con el fin de traducir
en un número el dolor)

da igual

pues no me acerco
ni un pasito
al vacío que has dejado
cuando te explico

da igual

pues mis nociones
de matemáticas 
jamás resolverán
la cifra que cuantifica
el yugo que lleva mi alma
como una mochila

si lo lograra,
tal vez,
se enamorarían
de ti también

(como yo)

si lo sintieran,
tal vez,
gritarían y querrían
desaparecer

(ajá)

hablar
o quedarme muda
da igual

(nada cambia)




miércoles, febrero 19, 2014

anagrama



M A R Í A L E A C H

H A C E L A R I M A

C H A R L I E A M A

(a m é a c h a r l i)

(m e c h a l a r í a)

H A C I A E L M A R

H A R É L A C I M A




martes, febrero 18, 2014

3m



–¿Cómo estás?–

Prefiero no hablar.

Recito una frase neutra,
remato con un silencio
y desvío la mirada.

Punto final a la charla.

Para contestarte
antes tendrías
que venir a mi cama
cada mañana 
y tocar la funda
de mi almohada.




viernes, febrero 14, 2014

Por defecto



Estás instalado
en mí.

Dentro de mi piel
está tu cuerpo.

Tu cerebro
en mi cerebro.

El corazón
que agotaste
late de nuevo con el mío
al mismo tiempo.

No necesito abrir la boca
para hablarte a cada rato
y noto cómo sonríes
cuando sonrío
al contemplar las monerías
del pequeño Nicolás.

Lo que me pasa,
lo que toco,
lo que hago,
lo que veo
lo que digo,
todo lo compartimos.

Siempre estoy contigo.

Pero hay momentos
en los que una tercera persona
reclama tu lugar.

Es la otra,
la intrusa,
la impaciente,
la traidora,
la que no sabe esperar
y ya empieza a construirse
justo después de ti.

Ella no te busca
en cada rincón,
ni se tortura
con tus recuerdos,
ni encuentra
en cualquier excusa
la oportunidad
para evocarte
una vez más,
porque se calla
y se da la vuelta
en cuanto apareces.

A esa otra
no le importa
qué paso,
le da igual si sufro
un infierno en vida,
si tengo un tiro en el ala
y jamás volveré a volar.

Ella sólo sabe
mirar hacia delante
y está aprendiendo
a arrastrarme
por el mundo
raro
sin atractivo
que dejaste atrás.

lunes, febrero 10, 2014

...



Me da pereza.
Me da vergüenza.
Me da rabia.
Me da frío.
Me da menos.
Me da miedo.
Me da tristeza.
Me da vacío.
Me da soledad.

Ahora que no tengo nada,
cuántas cosas
que no quiero
me da.

Llorar.

lunes, febrero 03, 2014

Clown



De repente soy consciente.
Ayer no lo hice.
Hoy tampoco.
Tomar aire, llenar mis pulmones, volverlo a expulsar.
Me olvido de respirar.

Como me olvido sin remedio de tu vida,
con lo difícil que era distinguirla de la mía,
pero el dolor ha logrado
írmela despegando
desde las esquinas hasta el centro
poco a poco
para que cada vez
recuerde menos
hasta creerme
que se ha borrado
del todo.

Y, de repente,
vuelvo a ser consciente
mientras le pongo rímel
y le pinto una sonrisa
a la cara de payaso triste
que tiene esa chica
que apenas respira.

domingo, enero 26, 2014

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Tú no existes pero estás.
Yo estoy pero no existo.
Los dos estuvimos y existimos
y ahora,
ahora no somos nada.

Nuestra casa está
pero no existe el hogar.

Están nuestras cosas
y no existen los días
para usarlas.

Hay una parte de mí
que ni existe ni está,
pero la noto.

Es piel seca,
sangre negra,
huesos rotos.

Se ha ido contigo.

Y no la puedo rozar
con la punta de los dedos,
ni mirarla de reojo,
ni siquiera mencionarla,
porque me mata.

lunes, enero 20, 2014

Nicolás



Si no sabes gatear
y apenas te aguantas
sentado derecho
cómo puedes trepar
de mis pies hasta mis hombros
y con esos dedos aún torpes
y tan pequeños
conseguir holgar la soga
que siento
como un collar
alrededor del cuello.

Si has nacido
cuando tu padre y yo teníamos
una espada de Damocles
pendiendo de un hilo
sobre nuestras cabezas,
si la has visto caer
y romper tu vida en dos,
dejándote cojo,
cómo puedes sonreír
tan sincero
tan de verdad
cuando te miro
y disipar la pena
que guardo
en las cuencas
de mis ojos.

Si no sumas ni una quinta parte
de los kilos de mi cuerpo
cómo puedes soportar el peso
que nos hacen llevar los muertos
y evitar que nos caigamos
abrazados
haciéndonos daño
desmayados
contra el suelo.

Cómo tienes tanta fuerza
si pareces tan indefenso.

martes, enero 14, 2014

Amargo



Se me saltaban las lágrimas
mientras masticaba
mi memoria involuntaria
durante la cena.

Igual que a Proust
una simple magdalena
mojada en su taza de té
le devolvía a su infancia,
a mí el menú de hoy
me ha transportado
a nuestros domingos
por la noche,
cuando no había
mejor bocado
que saborear
pan con tomate y tortilla
sentada a tu lado.

A C.S. Lewis,
otro escritor,
le sorprendió
al quedarse viudo
comprobar que el dolor
se pareciera tanto al miedo.

Es cierto. 
Lo suscribo.
Y añado:
jamás pensé
que el placer
pudiera tener
un sabor
tan amargo.

lunes, enero 13, 2014

También



Yo también quiero quejarme,
decir “a este tío ya le vale”
y reprenderte como reprenden
a sus maridos las mujeres
hartas de atender a los hijos.

Yo también quiero esperar
medio dormida en el sofá
a que llegues por fin a cenar
y protestar muerta de hambre
al oír cómo la puerta se abre.

Yo también quiero llamarte,
mandarte veinte mensajes,
ver llena la agenda compartida
y discutir estresada contigo
porque no queda ni un día vacío.

Yo también quiero repetirte
que a los pantalones sucios
es mejor darles la vuelta
antes de tirarlos en la cesta,
ordenar las llaves, la cartera,
el casco de la moto, los zapatos
y todo lo que dejas desperdigado,
guardar tu ropa en los armarios,
reponer las bombillas fundidas,
arrastrarte al mercado los sábados.

Yo también quiero cansarme 
de la esclavitud de la rutina, 
hacerme cruces, hacer pucheros,
contestarte mal al teléfono, 
ser orgullosa y redicha, 
refunfuñar sin motivo,
perder de sopetón los estribos
por las cosas más necias
que afectan a las parejas.

Porque todo eso, también,
–aunque ahora reconozca
que carece de sentido–
significaría que estás vivo.

sábado, enero 11, 2014

Derrota



Como el soldado que regresa
de la guerra.

Postura gacha,
las piernas flácidas
y un mal sabor imborrable
en la boca.

Da igual en qué bando luchó,
terminada la matanza,
todos han perdido.

El sudor y el polvo
de la trinchera
tatuados para siempre
en la piel.

El fuego y la sangre
en las pupilas.

Las detonaciones
y los gritos
en los oídos.

Se siente exhausto
pero no puede dormir
ni cinco minutos seguidos,
el temblor de su propio cuerpo
le despierta a cada momento.

Imágenes horribles
se empeñan en perseguirle,
cadáveres mutilados de los que
ya nunca se podrá desprender.

Cada vez le cuesta más
tragarse las ganas de explotar,
de tirarse al suelo
como un niño pequeño.

Sin embargo,
ha sido aleccionado
para sobrevivir.

No osa hablar 
de lo que vio 
en el campo de batalla,
necesita el uniforme, 
las botas y el fusil
para dar la cara.

Y el soldado se esconde
por las esquinas
a lamerse las heridas
que nadie ve.


viernes, enero 10, 2014

A

Necesito dormir,
pero no le encuentro el sentido.
Como tampoco lo tiene
tu muerte
ni que yo mañana despierte.

Para qué.

Si todos los días son iguales.

Todos nublados,
sin matices,
sin blanco,
sin negro,
sin la amplia escala de grises
que se supone que hay en medio.

Te llevaste los colores
y me dejaste aquí.

jueves, enero 09, 2014

B

Cuando querías saber
qué me escocía
por dentro
entrabas
en este blog.

Y entonces
comprendías,
se iluminaban para ti
esos rincones de mí
que yo no sabía explicarte
con palabras habladas,
porque para poner orden
a mis sentimientos
siempre he necesitado
sentarme y escribir.

Tampoco sé muy bien
qué te voy a decir
cada noche
cuando cruzo el umbral
de esta casa
en la que ya no vivimos
más juntos.

Mis manos se mueven
solas por el teclado
y, para mi alivio,
traducen con letras
lo que está enmarañado 
en mi interior.

Sólo por eso
sigo publicando
lo que siento,
porque por una parte
todavía me creo
que te conectas cada día
para leer mis poesías.

Gracias a ti mantengo 
este blog abierto
y, gracias a ti, 
puedo sacar 
lo que me escuece 
tanto dentro.

miércoles, enero 08, 2014

C

Muchos quieren saber,
me interrogan,
me escudriñan,
me avasallan con consejos
y yo les digo lo primero
que me viene a la cabeza
con la intención de poner fin
al círculo vicioso
de la curiosidad ajena.

Cuesta entender
que ya no hago planes,
que mis ilusiones partieron
junto con las preocupaciones,
como se fueron también la tele,
la radio, las noticias del periódico,
los compromisos vanos y los agobios,
porque ahora simplemente me ocupo
de la vida que pasa a través de mí.

A muchos parece que les inquieta
cómo voy a rendir mi tiempo,
cuál será mi hogar a corto plazo,
en qué silla de oficina seré productiva
o cuánto falta para reengancharme
a esa María que un día conocieron.

Sin embargo,
hoy estoy inmersa
en la tarea más crucial
que jamás me será encomendada.
Hoy trabajo en un asunto
que podría ser titular de portada.
Hoy tengo un deber con el universo
y con la fuente de la vida.
Hoy asciendo a responsable máxima
del bienestar de un alma humana.

Yo soy
mi meta,
el objetivo
más ambicioso
de mi existencia.

martes, enero 07, 2014

D


Dudo.

Todo lo que hicimos
o lo que nunca
pudimos llegar
a vivir juntos.

El amor que
nos dimos
o el que nos íbamos
a profesar
en el futuro.

Tus respuestas
o las preguntas
que surgirán
sin que puedas
responderlas.

Las historias
que te conté
o las que te
faltaba por
escuchar.

El increíble
padre que fuiste
o el padre increíble 
que hubiera
tenido mi hijo.

¿Y ahora qué?

No sé qué echo
más de menos,
si el pasado
o lo que al mirar
al frente 
aparece
inacabado.

lunes, enero 06, 2014

E

¿Y si te aseguraran
que no vas a fracasar?
Que puedes intentar
lo que quieras,
que al final lo lograrás.
Que no hay más barreras
que las que tu mente
construye con pereza,
que está en tu mano
ver cómo los obstáculos
besan de pronto el suelo,
que, cuando piensas “imposible”,
si te atreves y lo pruebas,
cosecharás éxitos miles,
que lo único que te aleja
de tus auténticos sueños
es tu propio recelo,
y no tu incapacidad
para poseerlos
ahora y aquí.

Porque nada depende
de nadie más
que de ti.

¿Qué harías?

Todos creemos 
que sabemos
qué pasará mañana
y es esa misma 
sospecha infundada
la que nos para.

Pero lo cierto
es que mañana
es un misterio
y que no hay tiempo
que perder.

Al lecho de muerte
uno no se lleva la rutina,
ni lo que se espera de uno, 
ni las cosas materiales, 
ni las obligaciones,
ni tampoco el sueldo,
tan sólo se lleva el amor
seguido de una pregunta:
¿me voy satisfecho?

Y si de algo se arrepiente
es de lo que no ha hecho.



domingo, enero 05, 2014

F

Queridos Reyes Magos:

Este año, la vida,
conmigo no ha sido muy buena,
por eso os pido una tregua
y pegamento instantáneo
para volver a encolar
con cariño y poco a poco
todo lo que tengo roto.

Haced el favor,
no me traigáis
más carbón.

P.D.: El año que viene
os pediré juguetes.

sábado, enero 04, 2014

G

Camino.
Salgo.
Como.
Duermo.

Entro.
Me ducho.
Chateo.
Me peino.

Me lavo el pelo.
Me visto.
Me río.
Escribo.

Escucho.
Pienso.
Leo.
Hablo.

Pero sentir me hace tanto daño.

jueves, enero 02, 2014

H

Atravesé el jardín abandonado,
sobrepasé un riachuelo
manchándome de barro
y zigzagueé de noche
entre los árboles del bosque.

Ahora sólo hay un pozo.
Uno muy profundo.

El mismo al que Tooru Okada
se asoma sin entender nada
en Crónica del pájaro
que da cuerda al mundo.

El mismo al que Tooru
desciende con pudor
y pidiendo perdón.

El mismo en el que Tooru
se quita a capas la ropa,
llorando como cuando
se deshoja una cebolla,
arrancando de su alma
todas aquellas mentiras 
con las que la razón le abriga
hasta quedar en carne viva.

El mismo en el que Tooru
se aburre, se vuelve loco,
pasa hambre, pasa frío,
sintiéndose solo y perdido.

Pero en la búsqueda de uno mismo
hay un tramo angosto del camino 
que va de la luz a la oscuridad:
y nadie puede saltarse el pozo.

Ojalá se vea 
alguna estrella
desde el fondo.

miércoles, enero 01, 2014

I

Un chicle áspero
que si lo estiras no se rompe
y nunca pierde sabor
por mucho que te esfuerzas
en machacarlo con las muelas.

Una montaña rusa
en la que vas montada,
con toboganes colosales
y loopings de vértigo,
por un circuito de raíles infinito.

Un espectro que te acecha
como una sombra
y, en cuanto estás sola,
aprovecha para envolverte
con el tacto helado
de su abrazo.

Un libro escrito
en un idioma marciano
con símbolos extraños
en el alfabeto
del que te reclaman
que, para mañana,
resumas el argumento.

Una carrera sin agua,
sin cotas y sin meta
en la que sólo cuentas
con un par de zapatillas viejas
que te llenan 
de llagas los pies.

Desesperación. Miedo. Llanto. Impotencia. Dolor.

Esta es mi vida sin ti
y esta es su definición.

martes, diciembre 31, 2013

J

Al 2013
le quedan
las horas
contadas.

Empezó con besos
entre campanadas
porque no teníamos uvas
en aquel restaurante
de Ámsterdam.

Nos hicimos a la calle
en busca de un bar abierto
mientras de los balcones oscuros
caían petardos a cada paso
y tú me cogías fuerte la mano
porque pasaba miedo.

Llegamos a un local raro,
emborrachado de humo
y música disco ochentera.
Un camarero cubano
sirvió copas para todos
y os pusisteis a bailar
alrededor de la mesa.

No encontramos taxi
de vuelta al hotel,
pero alguien sacó un mapa
y dijo que estábamos cerca,
así que anduvimos una hora
con la risa floja bajo la lluvia,
sorteando bicicletas.

Por la mañana, nuestro hijo,
también quiso dar la bienvenida
al nuevo año que entraba
ejecutando su primera voltereta
con maestría en mis entrañas.

Como los demás dormían
la resaca de la Nochevieja,
fuimos solos a desayunar
y encontramos por casualidad
un pequeño café encantador
en el barrio de los canales.

Volvimos dando un rodeo.
Con el estómago lleno.
Caminando despacio.
De nuevo me cogías
fuerte de la mano,
pero, esta vez, la apretabas
dentro de tu bolsillo
porque tenía frío.

En ese mismo puño,
entre nuestros dedos,
cabía nuestro futuro.

El 2013
se pierde
y, como todo
lo que yo quería
en esta vida,
en unas horas,
habrá volado
de mi lado.

domingo, diciembre 29, 2013

K

Los diecisiete.
Los que diluvia.
Los que hace frío.
Los que son domingo.
Los que descanso poco.
Los que miro a tu familia.
Los que no pararía de llorar.
Los que me pinchan muy hondo.
Los que me lavo rápido los dientes.
Los que llevo vaqueros de color azul.
Los que cierro los ojos para respirar.
Los que se me acaba la esperanza.
Los que es peor seguir despierta.
Los que me declaro impotente.
Los que pienso en tus manos.
Los que veo unas sábanas.
Los que me arrastran.
Los que me dueles.
Los que te amo.

Todos,
como aquel día,
te mueres.

viernes, diciembre 27, 2013

L

Pasar página
para dejar de leer
la misma historia.

Tirar los dados,
mover ficha,
seguir jugando.

Cortar los nudos
que me atan
al pasado.

Salir corriendo,
adelantar al tiempo,
ser más rápida que él.

Secuestrar la incógnita
que me atormenta
y obligarle a que me cuente
dónde diablos me lleva.

No pido nada de eso.

Sólo quiero
mirar atrás
un minuto,
nada más.

Sólo eso,
sesenta
segundos
en total.

Sin sentir
que al hacerlo
me hundo.

M

Este año
mi madre cambió
el menú en Nochebuena.

Cenamos langostinos,
rosbif y turrones.

Abrimos regalos
y los niños cantaron
villancicos
en el salón.

Fum, fum, fum,
yo lloraba
como si se hubiera
abierto solo
el grifo
de las lágrimas.

Y horas 
más tarde,
fum, fum, fum,
alguien
lo cerró.


lunes, diciembre 23, 2013

N

A regañadientes,
muecas de repugnancia,
lágrimas furtivas.

Implorando con ojitos
de cordero degollado
y gruñidos de disgusto
un poquito de piedad.

Dando puntapiés
sin ton ni son,
manoteando al aire,
enervándose aún más
(pues no hay nada
contra lo que pegar
y desahogarse).

Preguntando por qué
con la mirada,
qué he hecho yo,
cómo va a ser esto bueno
para mí ni para nadie.

¿Acaso no te doy pena?
¿No piensas poner fin
a esta tortura?
¡Tómame en brazos,
bésame, alíviame!

Alguien habrá 
que me pueda 
rescatar...

Igual que Nicolás
se toma cada mediodía
la papilla de verduras,
con lo poco que le gusta,
su madre se come,
resignada y puntual,
una ración diaria
de su tragedia 
a cucharadas.